jueves, 17 de octubre de 2013

Cuando tu cuerpo es tu peor enemigo

El día de ayer fue raro. Más que raro, decepcionante. En la mañana, la ropa para hacer ejercicios estaba húmeda y no los hice. Llegue aquí a Vespasiano y me encontré con pao de queijo, café y alfajorcitos. Pensé que iba a ser fácil... Pero no. Perdí en todo!! Me comi como 5 en la mañana y otros 3 en la tarde, tome café... Lo que quise y también los alfajorcitos. El almuerzo estuvo bien, pero la cena... Fue destrucción total:

Frijoles, arroz, pescado y carne!!!! Demasiado. Me sentía mal en la noche. Hoy me sentía culpable en la noche y fue muy difícil comenzar con lis ejercicios. Era importante levantarse y empezar... Y lo hice. Eso es lo que me gusta de empezar... De pararse cuando te caíste... De romper la rutina y demostrarle a mi cuerpo que yo mando, que yo lo cuido y por eso, debe obedecerme.


Hoy, castigado. Cero carbohidratos y grasa. No café... Sólo te... Y dar gracias a Dios por la fuerza que me da.

Tenlo siempre en cuenta: tu cuerpo, a veces puede ser tu peor enemigo. El espíritu siempre es pronto... Pero la carne es débil. Si se puede.

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